Capítulo 14 - Garras y colmillos
—¡¡Por fin te encuentro, niño mojado!!
—¡¡Bucky!! —de mis ojos salieron lágrimas de felicidad y alivio.
—¡Rápido! ¡La barrera no aguantará, yo le distraigo, corre! —dijo Bucky, que metiendo su mano en la bolsita de la cintura la sacó lleno de polvos mágicos y los lanzó fortaleciendo la barrera.
Me levanté como pude y salí corriendo, con mi mano en el costado intentando frenar la sangre, me dolía demasiado, pero no podía fallarle ahora a Bucky, corrí haciendo zigzags hasta que resbale por una colina.
Caí rodando hasta la orilla de un río, entonces escuché a Bucky, me sujetaba del pelo.
—¡Levanta! ¡No es hora de dormir! —Bucky tiraba de mí y me incorporé como pude—. Escucha, tírate al río, le despistaremos, ¡¡Rápido!!
Me arrastré hasta el río y me metí, este me condujo hacia abajo, notaba a veces el choque de las rocas contra mi cuerpo, pero me di cuenta de que comenzaba a sentirme mejor, miré a mi costado y la herida se curaba. ¿Por qué tan rápido de repente?
El río me arrastró hasta un lago enorme que daba a una cascada, nadé hasta la orilla y salí chorreando antes de caer al vacío de la cascada, cerca había una cueva.
—¡Vamos allí! —dijo Bucky señalando a la cueva.
Caminé hasta allí y una vez dentro me senté exhausto en el suelo, apoyado en la pared de la cueva, Bucky se acercó a verme la herida.
—Está curándose, bien, la verdad es que tuviste suerte con el don que obtuviste, tienes la costumbre de acabar lastimado, ¿No?
—Bucky..., yo... —empecé a llorar—. Pensé que nunca más te vería.
—Y yo, te busqué por todas partes, entonces escuché tu llamada. —dijo Bucky sentándose en mi rodilla.
—¿Mi llamada? —pregunté confuso.
—¡Sí! Silbaste y vine en tu busca, entonces te vi en problemas y no dudé en ayudarte.
—Entonces..., sí me escuchaste...
—¡Claro! ¡Pero estabas lejísimos! ¿Cómo llegaste aquí? —preguntó Bucky.
—Es una larga historia... —me acomodé a descansar.
—¿Y James? —me miró pensativo.
—Muerto, lo maté.
Bucky me miró alucinando tras mi confesión, pero no le sorprendió, sabía que yo era capaz de hacerlo.
—En cuanto me cure del todo debemos volver. —dije mirando mi herida, le quedaba poco para curarme.
—Pero ¿¡Qué dices!? ¿Tú sabes quién era esa bestia? —preguntó Bucky revoloteando hacia mi cara.
—No..., pero...
—Es Lycagous, el rey de la noche, no podremos con él, no así, sin armas. —mientras me lo decía, daba vueltas volando—. Necesitamos algo de plata.
—¿Qué? —le miré extrañado—. ¿Rey de la noche? ¿Plateado? —No entendía nada.
—Lycagous es un monstruo lobo, proviene del Reino de las Sombras, desapareció hace décadas de allí, no sé cómo llegó a tu mundo, pero es inconfundible, es él...
Bucky sonaba preocupado.
—Él es el culpable de la desaparición de niños del orfanato, debemos detenerlo.
—¿Qué? Mmmm. —Bucky llevó su mano al mentón, pensativo—. Si estoy de acuerdo en acabar con él, pero no podremos solos, es muy poderoso, además, como dije, necesitamos plata, sino, será inútil.
—¿Plata? —pregunté sin entender.
—Sí, las armas de vuestro mundo son inútiles, excepto las hechas por plata, un cuchillo de plata, una bala de plata, cualquier cosa, hay que penetrar su corazón con plata, solo así morirá.
—Entonces..., sin plata es como si fuera inmortal.... —murmuré.
—Exacto, por eso es mejor evitarlo por ahora... —Bucky se detuvo y miró dentro de la cueva con cierto temor—. Escuché algo..., un momento. —Bucky miró a los lados inspeccionando la cueva—. No puede ser...
—¿Qué? —miré a Bucky, que parecía asustado.
—Esta cueva..., es su guarida...
—¡¿Qué?! ¡Debemos salir de aquí! —me levanté, pero escuché también unos quejidos.
Provenían dentro de la cueva, caminé hacia el ruido, pero Bucky se puso en medio y me comenzó a hablar en bajito.
—¡No! ¡Debemos irnos! ¡No sabemos lo que encontraremos! —dijo Bucky asustado y casi susurrando.
Ignoré a Bucky y seguí caminando, adentrándome en la cueva, era muy lúgubre, daba terror, la sensación de asfixio era mayor, como si algo dentro de mí me alertara de un peligro, entonces lo vi, Isaac, estaba atado con cadenas en la pared.
—¡¡Isaac!! —corrí hacia él y lo intenté despertar, abrió los ojos, estaba muy débil y su cuerpo parecía casi cadavérico—. Es un amigo, debemos liberarlo, ¡¡Bucky!!
—¡Está bien! —Bucky se metió en los agujeros de los cerrojos de las cadenas y las abrió, Isaac quedó liberado y cayó en mi regazo, lo sujeté con fuerza y lo llevé en brazos hacia fuera.
Se notaba que la cueva llevaba siendo ocupada desde hacía años, pero ¿Por qué Isaac seguía vivo? Miré y vi muchas más cadenas, pero no había huesos, no se los comía, ¿Qué hacía con los niños? Muchas dudas me invadían.
Empecé a sentir esa sensación de peligro, como si algo fuese a pasar, de nuevo el vaho en mi aliente, esa sensación de frio irracional, justo segundos después unos quejidos nos alertaron y salimos corriendo, escondiéndonos detrás de un árbol, permanecimos en silencio y escuchamos unos pasos acercándose a la cueva, entonces lo vimos, era el monstruo lobo gigante.
Mi corazón latía cada vez más fuerte mientras observaba como el lobo gigante se metía en la cueva perdiéndose en la oscuridad.
—Vamos, debemos irnos. —dijo Bucky.
Miré a Isaac, realmente estaba en muy mal estado, si no le llevaba al orfanato, moriría, ¿Cuánto tiempo estuvo sin comer? Realmente sentía impotencia verlo en un estado tan demacrado, pero al menos estaba vivo...
Me puse en pie y despacio nos comenzamos a alejar de la cueva, me costaba mantener a Isaac en brazos, pero resistí lo que pude, subimos la colina con dificultad, pero un aullido ensordecedor nos volvió a alertar.
—¡Escóndete! —dijo Bucky, y lo hice, me escondí dentro de unos arbustos justo cuando escucho como el lobo de un salto se puso a centímetros de donde estaba hace segundos.
Intenté aguantar la respiración o respirar lo más despacio que podía, el monstruo se acercó como buscando algo por el olor, después se giró al otro lado, buscando, se puso a cuatro patas y comenzó a olisquear el suelo, alejándose.
Entonces vi a lo lejos una antorcha, ¿Era la de Rashid? ¿No habían vuelto aún al orfanato? ¿Cómo es posible?
El monstruo vio la luz y corrió hacia ella, miré a Bucky y me negó con la cabeza, pero no podía dejar que los matase, solté a Isaac en el suelo y miré a Bucky.
—Cuida de él... —mascullé.
Me levanté y corrí detrás de la bestia, pero era mucho más rápida que yo, intentaba seguirle el ritmo, pero era muy veloz, sobre todo cuando se ponía a cuatro patas, le seguí unos minutos hasta que lo perdí de vista, seguí corriendo hacia la luz y entonces vi a Rashid, estaba con su hermano, los dos, sentados, asustados, llegué casi exhausto.
Me escucharon llegar y se alertaron levantándose.
—¡Rashid! —dije acercándome.
—¡Pan! —los dos se aproximaron hasta mí, asustados.
—¿Dónde está Pedro? —pregunté nervioso.
—No lo sé, le perdimos la pista, y nos perdimos, no sabemos cómo volver, además...
Un crujido sonó cerca de nosotros.
—Escuchad, está por aquí, acechándonos. —sujeté la antorcha de Rashid quitándosela de las manos—. En cuanto lance la antorcha hacia allí. —dije señalando detrás de ellos—. Corred en dirección contraria, ¿Entendido? Allí está Isaac herido, intentad llevároslo, ¿De acuerdo?
Ambos afirmaron con la cabeza asustados y sorprendidos tras saber que Isaac seguía vivo, apreté la antorcha con fuerza y en cuanto escuché el sonido de las ramas crujiendo lancé la antorcha con todas mis fuerzas.
—¡¡Ahora!! —grité.
Los dos salieron corriendo en la dirección donde estaba Bucky con Isaac, y el monstruo salió corriendo a por la antorcha, aproveché a salir corriendo también detrás de los chicos, pero pude ver como al darse cuenta del engaño, el monstruo comenzó a seguirnos, lo notaba muy enfadado y furioso, además, me di cuenta de que se comportaba más como un humano que como una bestia.
Corrí todo lo que pude hasta que vi que me iba a alcanzar, debía ganar tiempo para que los demás escapasen, me detuve y justo cuando iba a alcanzarme, un lobo negro saltó contra la bestia, mordiéndole, ambos se enzarzaron en una lucha.
—¿Qué? —vi que el lobo negro era el que nos siguió antes en la cabaña de Jake, el que me seguía desde que conocí a Óscar.
Me quedé de pie mirando como luchaban entre ellos, pero la bestia era más fuerte que el lobo, que, aunque le intentaba hacer daño con sus mordiscos, no era suficiente, la bestia lo apartaba con sus garras, haciéndole sangrar, el lobo estaba bastante herido ya.
Debía aprovechar y salir huyendo de allí, pero me daba cosa, el lobo al fin y al cabo me defendió, ¿O se disputaba mi carne? No podía quedarme a descubrirlo, salí corriendo detrás de mis amigos y llegué a donde estaba Isaac y Bucky.
—¿Qué pasó? —preguntó Bucky.
—Nada, tenemos que irnos, ¡¡Ya!! —ordené mientras aceleraba mis pasos para ir colina abajo.
Rashid y su hermano miraban a Bucky sorprendidos, no se creían estar viendo a un chico hada.
—¡Rápido! —grité insistiendo para que se moviesen, en cualquier momento la bestia nos podría volver a alcanzar.
Rashid sujetó a Isaac, ya que era el más fuerte, y lo cogió en brazos, salimos del bosque bajando la colina hacia el lago, costaba ir a un ritmo rápido llevando en brazos a Isaac.
—¿Y ahora qué? No podemos cruzar el lago si Isaac está en este estado... —Rashid parecía impotente, y tenía razón, era cruzar el lago o volver sobre nuestros pasos.
Escuchamos aullidos y pasos que se acercaban con gran velocidad, el temor y el miedo nos invadió.
—Debemos dejar aquí a Isaac. —dijo el hermano de Rashid asustado y temeroso.
—¿Qué? ¡Jamás! —dije enfadado, ¿Realmente propuso dejar aquí a su amigo?
—¿Y qué hacemos? ¡¡Vamos a morir todos!! —gritó Chikae asustado, le faltaba poco para desmayarse.
Y tenía en parte razón, aunque sonaba rastrero, pero si no dejábamos a Isaac, moriríamos todos, aunque lógicamente yo jamás dejaría a nadie atrás.
—Vale, déjalo en el suelo, id nadando hasta el otro lado. —dije.
—¿Y tú? —preguntó Rashid mientras dejaba a Isaac en el suelo con delicadeza.
—Yo me encargo, vamos, ¡¡Buscad ayuda!!
Los dos se miraron y comenzaron a nadar hacia el otro lado sin parar.
—Niño mojado... —Bucky sonaba cabizbajo.
—Me llamo Pan, ¿Recuerdas? Bucky..., si la cosa sale mal..., huye, ¿Vale? —le miré sonriente—. Solo quiero que sepas que fue lo mejor que me pasaste en la vida, y nunca te olvidaré.
Bucky comenzó a gimotear impotente, entonces el monstruo apareció ante nosotros, a escasos metros.
Mi respiración se aceleró y apreté mis puños, si iba a morir, lo haría defendiendo a Isaac con mi vida.
La bestia apretó su mandíbula con furia y se lanzó contra mí, pero entonces apareció de nuevo el lobo mordiéndole el brazo, la bestia se enzarzó contra él y le dio varios zarpazos más, el lobo apenas se podía levantar ya.
—¡¡Basta!! ¡¡Déjale, me quieres a mí!! ¡¡Bestia inmunda!! —grité llamando su atención y alejándome de Isaac y Bucky.
La bestia dejó al lobo en el suelo y corrió hacia mí, me deslicé en el suelo esquivándole y llegando hasta el lobo, que estaba muy herido, comenzó a emitir sonidos de dolor, llevé mi mano hasta su lomo y lo acaricié.
—Gracias por ayudarme... —lo miré impotente, la bestia se giró y se puso a cuatro acercándose lentamente para atacarnos.
Entonces el lobo empezó a convulsionarse, me aparté asustado y la bestia observó atentamente al lobo.
Su pelaje comenzó a desaparecer dando lugar a una piel tostada y un cabello corto oscuro, sus ojos verdes me miraron.
No puede ser... ¡¡¡Nico!!!
—¡¿Nico?! —pregunté asustado, sorprendido y con mil sensaciones más inexplicables.
Nico se levantó con dificultad mirando a la bestia, se lanzó contra él con furia, pero la bestia la apartó a un lado.
—¡¡Nico!! —me incorporé y me lancé contra la bestia para defender a Nico.
Los dos intentamos sujetarlo, pero la bestia era más fuerte que nosotros, lanzó por los aires a Nico y cayó por el acantilado de la cascada.
—¡¡No!! —grité, e inmediatamente salté para sujetar su mano, pero la bestia se lanzó detrás de nosotros, mi mano agarró la de Nico y la apreté con fuerza, tiré de ella y logré subirlo, la bestia cayó por el acantilado mientras tenía a Nico en mis brazos, la luz del sol empezaba a salir, dando así el principio del amanecer mientras abrazaba a Nico.
(Continuará...)
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Creado (2022), revisado y editado (2025) por @TomiLobito
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