jueves, 14 de agosto de 2014

Jugando con Chucky - Capítulo 2 ''Chantaje''

Capítulo 2 ''Chantaje''


Miré hacia mi ventana mientras me alejaba de casa, confundido. Chucky tenía el control, y lo peor... es que, en el fondo, una parte de mí no sabía qué sentir. ¿Miedo? ¿Curiosidad? ¿Extraña fascinación? No lo sabía, estaba en shock.

Caminaba inmerso en mis pensamientos cuando escuché el crujido de las hojas secas detrás de mí, alguien había pisado justo a mi espalda, me giré instintivamente..., y vi una figura familiar.

¡Hola, Tomi! —era Jacob, mi vecino, tenía mi edad y jugábamos en el mismo equipo de fútbol, siempre habíamos ido al mismo colegio, su piel era clara, de mi altura, con el cabello castaño oscuro y corto, sus ojos, color miel, estaban clavados en mí, las pecas de su cara le dibujaban una sonrisa pícara.

En otro momento, me habría parecido normal, esta vez, me puso nervioso.

Hola, Jacob. —le saludé, mi voz aún arrastraba el temblor de lo vivido anoche.

¿Estás bien? Tienes mala cara. —dijo arqueando una ceja.

Sí, todo bien. —mentí, me miraba con esa misma sonrisa, pero algo en ella me incomodaba, no sabía si era paranoia o intuición.

Intenté distraerme, no podía seguir dándole vueltas, mejor me concentraba en el entrenamiento y me despejaba un poco.

¿Vas al campo? —preguntó, sacando el móvil del bolsillo.

Claro. —respondí.

Genial, así podemos hablar... —comentó con un tono raro, demasiado relajado, y me guiñó un ojo.

Vale, vamos —le respondí, ignorando su actitud.

Comenzamos a caminar, pero en contra de lo que dijo, el trayecto fue en completo silencio y no un silencio cómodo.

Era... denso, tenso.

Las aceras anchas bordeaban casas blancas, adornadas con arbustos y flores, los árboles altos dejaban filtrar rayos de sol que bailaban en el suelo, pero ni la belleza del paisaje me relajaba.

Entonces, sin apartar la vista del móvil, Jacob rompió el silencio:

He visto que tienes un muñeco nuevo...

¿Eh? Sí... bueno... —empecé a sudar, aquella frase me encendió todas las alarmas—. Espera, ¿cómo sabes eso?

He visto cosas. —respondió sin más, me detuve en seco.

La ventana de mi cuarto, la suya daba justo enfrente, pudo haberlo visto todo... ¿Cómo no lo pensé antes?

Jacob también se detuvo, se giró y me quedó mirando, cara a cara.

¿Qué cosas, Jacob?

Vamos, Tomi, no me trates de tonto, te vi con él, jugando en la cama... —se echó a reír—. En clase se van a partir cuando lo vean, Tomi jugando con muñecos, jajajaja.

¿Qué...? ¡Yo no...! —intenté responder, pero entonces me mostró su móvil, una foto, en ella se veía claramente a Chucky sentado sobre mi cama.

No tenía el cuchillo en mano, pero igual daba mala imagen, tener un muñeco en mi cama a mi edad era vergonzoso, yo ya me consideraba mayor.

Con tu edad y jugando con muñecos, ¡que vergüenza! JAJAJA —Jacob soltó una carcajada que me atravesó el pecho.

No dije nada, ¿Qué podía decir? ¿"El muñeco subió solo"? Imposible.

No estaba jugando, ese muñeco tiene vida, Jacob, está vivo —solté de golpe, esperando que mi sinceridad funcionara.

Él se rió aún más.

Claro, claro, ¿Y qué más? Anda ya, no me trates de idiota.

Te lo juro, anoche me amenazó, se subió a mi cama, tenía un cuchillo...

Lo único que vi fue cómo lo movías tú mismo, no me tragues con cuentos de terror baratos.

Me ardía la cara, me hervía la sangre y lo peor era saber que decía eso porque tenía pruebas falsas que lo hacían creíble.

Después del entrenamiento, vienes a mi casa, mi madre me tiene todo el día ayudando en los quehaceres de casa, ahora los harás tú, ya que estás, me ayudas a tirar unos trastos.

¿Qué? ¿En serio?

¿Eres sordo? Sí, lo digo en serio. —me respondió sin mirarme.

Le alcancé y lo sujeté del brazo.

No pienso hacer eso, ¿Qué crees que soy, tu esclavo?

Exacto. —dijo con frialdad—. Mi súbdito, yo soy tu rey, o..., todos verán que juegas con muñecos, piénsalo, en unos días empiezan las clases.

¿No éramos amigos? No voy a ser tu maldito esclavo.

Pues entonces..., esta foto se va directo a mi Instagram, donde me siguen casi todos los del barrio. —volvió a mostrarme la imagen con una sonrisa cruel.

Me tenía y lo sabía, no podía hacer nada, si intentaba arrebatarle el móvil, seguro que tenía copia en la nube, tenía que ganar tiempo.

¿Qué decides? ¿Subo la foto, o aceptas ser mi esclavo?

Respiré hondo, desesperado.

Déjame pensarlo.

Intenté arrebatarle el móvil, pero fue más rápido.

¡Fallaste! —se burló—. Después del entrenamiento, vamos a mi casa, vas a empezar limpiando los baños, por cierto.

Se alejó tranquilamente, dejándome atrás, frustrado y con rabia, el viento soplaba entre los árboles, las hojas se mecían con un susurro que sonaba casi como una risa burlona.

Pasaron las horas, el entrenamiento fue un infierno, además Jacob me miraba cada dos por tres sonriendo, no podía concentrarme, solo pensaba en cómo eliminar esa foto, en cómo salir de su juego.

Cuando todo terminó, fuimos directos a su casa, todo el recorrido fue en silencio, incómodo.

Venga, terminemos con esto... —dije al llegar a su casa.

Vale, demás, he quedado con Diana esta noche. —agregó con una sonrisa.

Diana, su novia, era una chica muy chunga, trabajaba en la ferretería de su madre, ella ahorraba dinero para cuando fuese mayor de edad, pirarse con Jacob.

Entré detrás de él a su casa, subimos a su cuarto, se tumbó en la cama mientras yo me quedaba de pie, sin saber por dónde empezar.

Bueno, ¿qué esperas? ¿A qué te aplauda? Ponte con el trabajo, ordena y limpia mi cuarto, luego mi baño. —dijo con sorna.

Sí, claro... —solté, harto.

Yo mientras me doy una ducha.

Se desvistió sin pudor y se metió al baño, yo recogí un poco su cuarto, incluía su puta ropa sucia, unos bóxer sucios, camisetas, daba todo asco.

Ordené su escritorio, el armario, limpié todo lo que pude con prisas..., y lo odié con cada segundo que pasaba.

Salió de la ducha sin toalla, todo mojado.

Bien, bien, bueno yo me voy con mi chica, tú termina con mi cuarto y luego el resto de habitaciones, que no te vea mi madre, estará al caer.

Lo que tú digas, ex-amigo.

Jacob rió en broma mientras se vestía e intentaba poner guapo, se marchó y me dejó solo, como si fuera su criado.

Tras unos minutos, en los que ya casi terminaba de limpiar su cuarto, cuando escuché pasos subiendo la escalera.

No eran los de Jacob, mi cuerpo se tensó, si era su madre la iba a cagar, me escondí bajo su cama justo antes de que se abriera la puerta.

Vi los pies de alguien, no parecían los de una mujer, mi corazón empezó a latir con fuerza descontrolada.

(Continuará...)

¿Os gustó el capítulo? ¡Deja tu comentario! ^_^

Si te ha gustado, ¡no olvides votar! ☆☆☆☆☆

Creado (2014), revisado y editado (2025) por @TomiLobito

All rights reserved© Safe Creative Code: 2309245396410

ISBN Code: 9789403630106

No hay comentarios:

Publicar un comentario