miércoles, 14 de marzo de 2018

Detective Conan - Historia de un romance

Detective Conan - Historia de un romance

El detective juvenil más famoso del este, Sinichi Kudo se encuentra en un parque de atracciones junto a su amiga de la infancia Ran Mouri, de la que tiene una relación sentimental, lo que Sinichi no sabia es que su vida estaba a punto de cambiar.

Sonó el timbre anunciando el fin de las clases de hoy, era viernes, por fin, Shinichi Kudo acompañaba a Ran a su casa, como cada día, hablando de sus cosas.

¡Qué ganas de llegar a casa, el profesor Agasa me dijo que inventó algo nuevo! —dijo Shinichi con una sonrisa en su cara.

Shinichi, ¿no te olvidas de algo? —preguntó Ran frunciendo el ceño.

Shinichi se rascó el cabello de su cabeza pensativo.

Ah, sí, enhorabuena por ganar el torneo de Kárate, jeje.

Ran miró a Shinichi con cara de asesina, si las miradas matasen, Shinichi sería un cadáver.

Oye, en casa tengo muchas novelas policiacas, si quieres podemos celebrarlo leyendo toda la noche.

Si hombre..., para que se me pegue tu obsesión...

-Exageras Ran, mira. —Shinichi sacó de su mochila un montón de cartas, algunas rosadas—. Son cartas de mis admiradoras, ¡a todas les encanta mi obsesión! —su cara tenía una sonrisa de esas que daban ganas de darle de hostias.

Esta bien que tengas éxito entre las chicas, pero deberías pensar en tener alguna novia, ¿no crees?

Shinichi se sonrojó y miró a Ran.

Ah, bueno, eso...

¿Qué? —Ran se detuvo, miró a Kudo, que se sonrojó y apartó la vista a un lado.

Te refieres, a una novia, ¿con una chica?

No, con un chico, ¡claro Shinichi!

Bueno hasta luego. —y Kudo salió por patas.

¡Espera un momento!

¿Que pasa? —preguntó el joven detective.

¡¡Me prometiste que si ganaba el campeonato de Kárate me llevarías al parque de atracciones!!

Ah, ¿por eso tu mirada asesina de antes?

Déjalo, se ve que no quieres venir...

Ran, es broma.

¿Entonces?

Mañana iremos. —dijo Shinichi.

Y recuerda que prometiste que me invitarias a todo.

¿Eh? Espera...

Ran ya no estaba.

Shinichi entró a su casa y se metió en la ducha, se cambió de ropa y salió fuera, esperando a alguien.

En ese momento apareció Kaito Kuroba, un chico de otro Instituto, se acercó a Shinichi.

Tardaste, Kuroba. —dijo Shinichi.

No, tío, no, llevo esperando minutos, pero no venías y...

Vale, vale, Ran me entretuvo...

Kaito entró en la casa de Shinichi y ambos se sentaron en el sofá.

Bueno..., ¿y hoy qué plan tenemos? —dijo Kaito mientras acariciaba la mejilla de Shinichi.

Espera Kaito..., esto..., no se...

¿Qué ocurre? —Kaito miró fijamente a Shinichi.

Mira..., tu estás con Aoko y yo con Ran, esto que estamos haciendo no está bien...

Pero, Shinichi, ¿qué estamos haciendo exactamente? Porque desde que salimos juntos no hemos hecho nada...

Pues a eso me refiero Kaito..., no me siento bien saliendo con dos personas a la vez.

Pues las dejamos y estamos juntos tu y yo, ellas lo entenderán.

Que no Kaito..., no puedo..., lo siento, mira, mejor lo dejamos aquí, ¿vale?

Kaito se levantó enfadado y se fué hasta desaparecer por la puerta, escuchando como pegaba un portazo.

Al dia siguiente...

Lo magnífico de Holmes, es que cuando conoció a Watson supo que había sido médico en Afganistán, sólo con darle la mano, así.

Shinichi tomó la mano de una chica que estaba en la cola para montar en el tren del terror, Shinichi y Ran estaban en el Tropical Land, como le prometió a Ran.

¿Tú haces gimnasia rítmica, verdad? —preguntó Shinichi.

¿Cómo lo sabes? —preguntó la amiga de la chica.

Tiene callos, una mujer sólo tiene callos así por hacer barras paralelas.

Podrían ser de jugar al tenis... —dijo Ran.

La verdad es que antes el viento le levantó la falda y le vi las piernas con las huellas que dejan las barras paralelas.

Eso es trampa. —dijo Ran con mala cara.

En ese momento Shinichi se dio cuenta de que Kaito estaba a su lado.

Hola!! ¿Kudo como estas? ¿Quien es esta? ¿Tu novia? Jeje

Shinichi se quiso morir en ese instante, ¿qué quería Kaito??

Sí..., esto..., Ran, este pendejo, quiero decir, este chico es Kaito, un imbé, digo, un amigo...

Hola, encantada. —dijo Ran extrañada.

Los chicos empezaron a hablar y Shinichi se sintió más liviano, Ran pasó a un tercer plano, tras unos minutos de cola montaron en el tren y comenzó la atracción.

Me hacía tanta ilusión venir aquí contigo Shinichi... —dijo Ran—. ¿Por qué no te das cuenta de eso?

Ran se puso triste, y es que al ver que ahora le hacía más caso a Kaito, se sintió dolida.

Ran... —Kudo se dio cuenta y se sintió mal—. Escucha, la verdad es que yo...

¡Has caído!

¿Cómo? —Shinichi la miró confundido.

Era una broma, vaya detective estás hecho, que caes en un truco tan fácil. —dijo riendo Ran.

Shinichi apretó los dientes con rabia.

Pero, era verdad que me hacía mucha ilusión, estar aquí, contigo.

Ran agarró la mano de Kudo con fuerza, ambos se sonrojaron y el tren empezó a bajar, llevaba varios minutos de trayecto cuando le escuchó un grito y...

Minutos más tarde:

Por favor, dejad pasar, soy el Inspector Megure.

Un señor gordo y con sombrero hortera se presentó en la escena del crimen, sí, se había cometido un delito.

Inspector Megure,  aquí!! —avisó Shinichi.

¡Kudo! —el inspector se acercó para investigar el asesinato.

Tras casi una hora de investigación, deliberación y confesión, se resolvió el crimen, o más bien Shinichi Kudo lo resolvió, al parecer la gimnasta mató a su ex-novio, por celos, una vez resuelto, Ran y Shinichi se marcharon.

Ran lloraba desconsoladamente.

No llores mas Ran...

¿Cómo puedes ser tan frío? ¿Es qué no tienes sentimientos? —preguntó Ran enfadada.

Estoy acostumbrado a ver cadáveres... —confesó con una leve sonrisa.

Es asqueroso.

Escucha, lo mejor es olvidarlo, es algo frecuente.

En ese momento sonó el movil de Shinichi.

Vaya un mensaje.

El mensaje decía: ''Shinichi te espero detrás de la atracción del gusano loco en 5 minutos, o vienes o le contaré todo a Ran''

¿Qué es? —preguntó Ran intrigada.

¿En? Ah, nada, propaganda, de la mala además, jeje, esto, Ran, tengo que irme, ¿Puedes volver a casa sola?

¿Qué? ¿No me vas a acompañar?

No, es que me ha surgido un caso, hablamos mañana, ¡nos vemos!

Shinichi salió corriendo, Ran le observó en la distancia, sentía que sería la última vez que lo vería.

Y Kudo esperó en el lugar que Kaito le dijo, pero había alguien más, se escuchaban voces y Shinichi se escondió entre unos arbustos.

Siento llegar tarde. —dijo un hombre vestido de negro, estilo el padrino.

He venido solo como me dijisteis.—dijo otro hombre gordo.

Tranquilo, lo sé, te hemos vigilado desde que saliste, la pasta. —ordenó.

El hombre gordo abrió un maletín y había un dineral.

Aquí tienes, 100 millones, ahora dame las fotos. —dijo el tío que parecía estar siendo chantajeado.

¿Las fotos? Ahhhh, ¿te refieres a ésas en dónde se demuestra que eres un infiltrado y estás robando información a tu empresa? Aquí tienes. —le dió unas diapositivas. 

¿No habrás más copias no?

Claro que no... —dijo el de negro.

El hombre gordo se fue y cuando Shinichi estaba dispuesto a marcharse un golpe lo dejó tirado en el suelo.

El crío lo ha visto todo. —la voz, era de un hombre con una melena rubia, larga y también iba vestido de negro, con un sombrero, también negro.

¿Lo liquidamos?. —dijo el otro hombre sacando el arma de su chaqueta.

No, ¿te volviste loco? Aún hay policías cerca por el asesinato en la montaña rusa.

El hombre rubio me miró con una sonrisa y se relamió.

Mejor, divirtámonos un poco con él...

El hombre de negro, el rubio, levantó a Shinichi, que sangraba un poco por la cabeza, y empezó a desvestirlo, Shinichi se dio cuenta y reaccionó.

¡¿Qué coño hacéis?! ¡Soltadme! —Shinichi estaba muy débil y casi no podía moverse por el golpe en la cabeza, estaba mareado.

Espera, mira quién es, el famoso detective del que todos hablan Vodka, ahora sí que lo pasaremos bien.

Ufff, me estoy poniendo duro, Gin, vamos a reventarlo.

Gin cogió del cuello a Kudo y lo estampó contra el suelo.

Mira niñato detective de pacotilla, si te resistes será peor, de ti depende. —amenazó Gin.

Lo llevaron a unos arbustos, alejándolo de la feria, Shinichi gritaba de desesperación, pero parecía que sus gritos eran ahogados, no había nadie, solo escuchaba la música y el ruido de la gente del parque de atracciones a lo lejos.

Tú te lo buscaste, detectibucho.

Le aventaron al suelo de nuevo y empezaron a patearlo, Shinichi se cubría la cara, y solo deseaba que llegara Kaito y lo salvase.

¡Cállate mocoso! ¡¡¡Cállate o te ira peor!!!

Le agarraron de los pelos y le hicieron la cabeza hacia atrás de un jalón.

Ahora sí mocoso, vas a ver lo que se siente. —dijo el rubio de negro.

¡¡Te vamos hacer hombre!!.—dijo Vodka

Nah, yo diría que lo haremos mujer. —dijo lujurioso Gin.

Gin le bajó los pantalones y el bóxer.

Noo, por favor no me hagan nada!! —Shinichi estaba impotente.

¡¡Cállate niñato!!

Gin le dio unas nalgadas, se bajó el pantalón y sacó una polla de casi veinte centímetros, se la sacudió.

Le voltearon boca abajo, le agarro del cabello, y con la otra mano apuntó a su ano, se la empezó a meter, Shinichi forcejeaba, y le dolía muchísimo lo que le hacían.

Ahhh, ahh, ahhhhh, shhhh ahhhhhhhh —joder, vaya culito tiene el detective...

Gin empezó un vaivén frenético, se estaba follando a Shinichi.

Grita !! Gime !!! Goza!!, toma perra !! Ahhh...

Vodka sujetaba a Shinichi, que perdió todas sus fuerzas y solo se dejaba hacer, Gin le agarró de la cintura y continuó follándoselo, arremetía con todas sus fuerzas, sus huevos chocaban en el ano del detective.

No aguantó más, tras varios minutos de penetrarlo sin detenerse, se corrió dentro del chava, Gin, exhausto, se apartó a un lado, Vodka, que miraba pajeándose todo el tiempo, ocupó su lugar.

¡Me toca! ¡¡Me lo dejaste lubricadito jefe!! ¡¡Ohh si!!

Vodka perforaba el culo de Shinichi sin parar, se lo metia muy deprisa y con fuerza, Shinichi estaba ido, solo se dejaba hacer, se sentía humillado, ultrajado, lo peor es que no solo jadeaba, gemía, ese gordo le estaba follando su culo, y él, lo disfrutaba también.

¡¡Me corro!!, ¡¡me corro!! —Vodka se corrió también dentro de Shinichi.

Y en ese momento, Shinichi empezó a correrse también, se estaba pajeando, se dieron cuenta y comenzaron a reírse de él, a burlarse, lo hicieron mujer.

Mira jefe, el chavalín disfrutó de nuestras pollas de machos, le gusta tanto que hasta se ha corrido. —dijo Vodka riéndose.

Si yo lo calé en la montaña rusa, tiene culo de puto. —Gin se incorporó y sacó un pequeño estuche del interior de su chaquet negra.

¿Qué hacemos con el? Nos ha visto las caras. —preguntó Vodka.

Usaremos esto. —Gin abrió el estuche que sacó de su chaqueta y cogió una pastilla—. Es un veneno experimental que hemos desarrollado, el Apotoxin 4869, no se puede detectar en la autopsia del cadáver, así que no podrán acusarnos, todavía no se ha probado en humanos.

Gin le metió la cápsula en la boca y se la hizo tragar con algo de agua, de una botellita pequeña que llevaba encima.

Bien, ya estaría, larguémonos, hasta nunca, famoso detective. —dijo Gin ajustándose el sombrero negro.

Los dos hombres de negro se alejaron y se marcharon en la penumbra.

(De aquí en adelante será en 1ª persona)

Mi cuerpo..., arde..., mis huesos se derriten..., ¡¡me duele todo!!, ¿me estoy muriendo?

AHHHHHHHHHHH

Horas después:

¡Eh! ¡Aquí! Hay un cadáver, deprisa. —la voz de un hombre, parece un policía.

¿Un cadáver? Así que, he muerto...

Todavía respira. —dijo el policía.

¡Una ambulancia! ¡Rápido! —la otra voz, de su compañero.

Espera, ¿Estoy vivo? Eso quiere decir..., que el veneno..., ¿no tiene efectos en los humanos?

Está sangrando por la cabeza. —prosiguió el policía.

Empecé a abrir los ojos y vi a dos policías.

Menos mal, les diré lo que me ha pasado y detendrán a esos hombres de negro...

¿Puedes levantarte? ¿Pequeño?

¿Cómo? ¿Qué dice este idiota? ¿Cómo qué pequeño? Si soy un estudiante de bachillerato...

¿Qué te ha pasado pequeño? —me preguntó el policía ayudándome a incorporarme.

Miré al policía, mientras el otro corrió a buscar una ambulancia.

¿Cómo te hiciste esa herida? —me preguntó el poli.

¿Herida? Ah..., sí, el hombre de negro me golpeó por detrás..., pero no recuerdo..., nada..., solo recuerdo que estaban chantajeando a un tipo..., y uno llegó por detrás y me golpeó..., me dio el veneno..., y..., hasta ahora

¿Y esto? La ropa..., me esta muy grande...

¿Estás asustado, has visto algún asesinato, y tus padres? —preguntó el policía, que seguía interrogándome.

El policía me cogió en brazos como si nada y me subió como si fuera un crío a su regazo.

Un momento..., ¿soy un crío? ¡¡Esto no me puede estar pasando!!

Central, hemos encontrado un crío de unos ocho o nueve años, mandad una ambulancia.

¿Cómo que de ocho o nueve años? No puede ser..., ¡¡el veneno!! En vez de matarme, el efecto que tiene en humanos es este..., debo irme de aquí...nadie me creería...

Aproveché que hablaba por su walkie y de un salto, me despegué de su regazo, salí corriendo en cuanto me soltó y me metí en unos arbustos, escondiéndome, salí pitando sin parar.

A su vez, en la oficina de Kogoro Mouri...

¡He vuelto a casa!

Hola Ran...

¡Papa! ¿Otra vez este desorden? ¡Por eso nunca tienes trabajo y por eso te dejo mama!

Ran, ¡yo elijo mis clientes!

Ran empezó a recoger la mesa mientras su padre estaba tirado en el sofá.

¿Y que paso con tu amigo detective? ¿no estabas con el?

Estaba con él en el parque de atracciones..., pero al volver..., se fue corriendo, no sé qué habrá pasado...

Es decir, ¿que os habéis peleado? No te preocupes, si los detectives al fin y al cabo son malas personas.

¡¡¡Pero si tu también lo eres!!!

Mientras tanto, yo seguí corriendo, huyendo.

Al fin perdí de vista a los policías..., debo volver a casa cuanto antes.

Seguí caminando y me metí en un callejón muy oscuro, estaba muy cansado ya...

Oye chaval, ¿estás perdido?

Unas voces juveniles se escucharon en mi espalda, no me presagiaban nada bueno y salí corriendo, pero tarde, me detuvieron con una patada y caí al suelo.

¿Porque corrías? —preguntó el chico que me hizo caer, era blanco, de cabello rubio oscuro y ropa andrajosa, su amigo, de piel más oscura y ojos oscuros, era más bajito que él.

No...es que...yo...

Me llaman Chechu, y este se llama Carlo, estás bien? Estas sangrando.

Si..., gracias..., esto..., tengo prisa. —la verdad es que estar ante esos chicos marginales y sabiendo que me sacaban dos cabezas me hizo tener un miedo que no tenía desde que era un crío.

Vente con nosotros...te gustará.

Me cogieron cada uno de cada brazo y me arrastraron a un trozo oscuro del callejón y me tiraron al suelo.

¡No! ¡Suéltenme,no quiero! ¡Dejadme en paz!!

Mira niñato, si nos obedeces, seremos buenos.

Se bajaron el pantalón y uno de ellos, moreno de piel oscura, me metió su polla en la boca, le mediría más o menos catorce centímetros, empezó a follarme la boca sin parar, a su vez el amigo, Chechu, me metía mano, tocando mi cuerpo.

Yo no sabía qué hacer, eran más grandes y fuertes que yo, además, el sabor de la polla de Carlo empezó a gustarme, me dejé.

Carlo sujetó mi cabello mientras follaba mi boca, su polla, oscura y circuncidada, se introducía en mi boca sin parar, su vello en el pubis rozaba mi nariz, él jadeaba como un cerdo y entonces lo sentí, se corrió en mi boca.

Joder, menuda boca tienes uff.

Me toca, ¡¡comemela!!

Chechu me agarró también de la cabeza y me la metió entera, también estaba circuncidado, su polla era similar, pero apenas tenía vello, procedió con un mete y saca frenético, tenía un sabor peculiar ,no me desagrado..., pero en esos momentos pensé en Kaito..., lo corté por no tener sexo con él, y ahora..., era la cuarta polla que me comía en pocas horas, mi boca dolía.

Me corro, joder, joder.

El chavalín no aguantó mucho, su polla dura, en mi boca, comenzó a convulsionar, inundando hasta rebasar por mis comisuras, la de su amigo era amarga, la de Chechu más bien salada, tragué toda su leche, o la que pude.

Su amigo intentaba bajarme el pantalón cuando dos bolas de humo cayeron rodando por el callejón, se esparcieron por el aire.

¿¡Que demonios!? —gritó Chechu.

¡Hola! ¡Soy Kid el gato!

¿Kid el gato? ¿Es el ladrón 1412?

El humo se esparció hasta poder vislumbrar a un chico joven con un traje blanco y una máscara blanca, era Kid, el ladrón de guante blanco más buscado del mundo.

Estaba tras sus pasos, pero desapareció durante meses, ¿qué hacia aquí?

Chavales, estáis a punto de violar a un chico, ¿queréis ir a la cárcel? ¡¡Fuera de aquí!!

Los dos niñatos salieron corriendo hasta perderse en la oscuridad del callejón y Kid se acerco a mí, yo estaba tirado en el suelo.

¿Estas bien? —Kid me ofreció su mano, la agarré y me levanté.

Gracias… —dije avergonzado por la situación.

Deja, te limpio. —sacó un pañuelo blanco y me limpió la cara, me empecé a dormir, ese olor…, ¡¡cloroformo!!

Mientras tanto…

Ran llamaba al teléfono de mi casa…

Saltó el contestador; ¡Hola!, soy el famoso detective Shinichi Kudo, ahora no estoy en casa, deja tu mensaje.

Que raro…, todavía no ha vuelto.—dijo Ran.

Habrá salido con su padre, el famoso escritor. —dijo Mouri, el padre de Ran.

Sus padres viven en América desde hace tres años, ¡Shinichi vive solo!

¿Ah si? Que pena… —dijo sarcásticamente.

Tiene que haberle pasado algo…, ¡voy un momento a su casa!

¿¿Eh?? ¿Y qué pasa con mi cena?

Ran salió corriendo y se dirigió a mi casa, que estaba a cinco minutos.

Umm…, ¿donde…, estoy? —entre abrí los ojos y estaba en la cama, a mi lado...

¿Cómo dormiste? —me preguntó…, ¡¡Kid!!

Ahnm…, bien…, ¿es de día?

No, llevas un rato durmiendo, pero acabas de despertar.

¿Porque me trajiste aquí?

Bueno, estabas muy mal, asi que te bañé y te puse ropa de cuando era crío como tú.

¿Qué? Me bañaste… —miré mi ropa, era vergonzoso—. Tengo que irme.

Esta bien, pero, ¿no deberías darme las gracias?

Kid se acercó a mí y me besó tiernamente los labios…, mientras con su mano me acariciaba la cara.

Te ves tan débil y tan tierno...

Yo no sabia que hacer, la verdad es que el chico era lindísimo y su beso me encantó.

Esto…, no está bien…, será mejor que me vaya…

Si te gusta, déjate llevar.

Kid me besó de nuevo y me echó en la cama besándome tiernamente, yo solo me dejé llevar imaginándome que era Kaito quien me besaba.

Me levantó un poco y me quitó la camiseta, me fue besando el cuerpo, bajando y acariciando mis pezones hasta llegar a mi pantalón, el cual bajó lo suficiente como para dejar salir mi pene, se lo metió en mi boca enseguida.

Ahh… -no pude evitar gemir, la verdad es que me estaba dando un placer impresionante.

Me la empezó a mamar y succionar muy rico, con un ritmo tranquilo y a la vez profundo, se comió mis huevos y los lamió, volvió a mi pene y lo succionó.

Ahh..si...ummm.

Succionaba de una manera que me hizo correrme en su boca, pero en vez de parar siguió succionando hasta tragarselo todo.

Joder, no sabia que ya te corrieras, eres precoz. —Kid se acercó a mis labios y me besó tiernamente en la boca de nuevo.

Sus manos tocaban mi cuerpo de manera lasciva, su lengua lamía mis labios, mis mejillas y mi cuello, el cual comenzó a besar con intensidad.

¿Te está gustando lo que hacemos?

Ah…, sí…, pero…, debo irme, lo siento.

Esta bien, pero si alguna vez necesitas verme, los sábados por la noche, estaré en la azotea del Beika Hotel.

Me llevó a la salida y me fui de allí…, la verdad es que todo esto que me estaba pasando era increíble.

Llegué a mi casa e intente entrar pero no llegaba a la cerradura, joder, soy demasiado pequeño…, entonces se escuchó un ruido y vi al profesor Agase.

Era mi vecino y uno de mis mejores amigos, a pesar de la diferencia de edad, el profesor, de unos 50 años, con cabello blanco y regordete, era un científico muy prometedor, aunque sus inventos nunca tenían nada bueno o rara vez acababan bien.

Profesor Agase!! —grité para que me viese.

¿Quien eres tu?

Soy Shinichi. —confesé.

Ahhh, Shinichi, vive ahí mismo.

No, digo que soy Shinichi.

Que sí, que vive ahí.

No me está escuchando profesor.

¿Eres el hijo de un pariente Sinichi? La verdad es que sí que te das un aire.

Profesor, escúcheme, ¡Yo soy Sinichi Kudo!

Sí claro…

Es verdad, soy Kudo, voy a la escuela Teitán, ¡tengo diecisiete años!

El profesor me ignoró y llamó a mi timbre.

¡¡Shinichi!! ¡Tienes visita!

¿¿Me estas escuchando?? ¡¡Yo soy Shinichi!! ¡¡Te lo puedo demostrar!!

Umm, ¿Qué dices?

Tienes 52 años, eres un inventor chiflado que vive al lado de mi casa, te crees un genio, ¡¡pero nada de lo que haces funciona!! ¡¡y tienes un pelo en un lunar del culo!!

-¿¿¿¡¡¡Que!!!??? Éso soló lo sabe Shinichi…, eso quiere decir…

Sí, ¡por fin!

Éso quiere decir…, ¡que esa rata ha contado mi secreto!

¿No me oyes? ¡¡Me dieron una extraña bebida y me encogí!!

¿Una bebida?

Algo así…

Ummm, si existe algo así me gustaría verlo, mira, eres un niño muy extraño, llamaré a la policía.

No! Espera…, ¿que te parece esto? ¡¡Vienes del restaurante colombo!!

¿Cómo lo sabes?

Por tu ropa, está mojada en la parte de delante y no en la de atrás, por correr bajo la lluvia, y tienes barro en el pantalón, por esta zona solo hay obras delante del bar colombo,  además, tienes resto de salsa especial del colombo en el bigote.

¡¡No te creo!! ¡¡Shinichi!!

Al rato…

Entiendo, asique por eso estas así…

Profesor, por favor, devuélveme a mi cuerpo normal.

No es tan fácil Kudo, no sin poder analizar el veneno que te tomaste.

Si descubro su guarida, y traigo el veneno, ¿podrías?

Sí, es una posibilidad…

Por fin, una buena noticia…

Shinichi, escucha, no puedes decirle esto a nadie, solo lo sabremos tu y yo, ni Ran puede saberlo. Si lo descubren, todos los que saben tu secreto estarían en serio peligro.

¡¿Shinichi?!

¡¡Ran!! ¡¡Está en mi casa!!

¡¡Es Ran!! —dije.

¡¡Escondete Shinichi!!

Ran entró en el despacho dónde estábamos, yo me escondí detrás de la mesa.

Ah…, profesor… —Ran se acercó a la mesa.

¡Ran! ¡Cuanto tiempo! —el profesor intentó taparme mientras hablaba.

Como siempre esto está lleno de libros…

Como el padre de Shinichi es escritor...

¿Sabes donde esta Shinichi?

¿Shinichi?…, pues está en un caso y salió muy deprisa, no pudo ni despedirse, es un caso muy difícil.

Ah…, ¡¡qué desagradecido!! ¡¡y ni me dijo adiós!! —gritó Ran indignada.

Me asomé un poco y vi lo enfadada que estaba, entonces vi las gafas de mi padre, las cogí y le quité los cristales, me podrían servir para fingir un poco mi apariencia.

¿Quien hay ahí?

Mierda…

Nada, es un niño… —dijo Agase.

Ran se acercó y yo me puse las gafas de mi padre corriendo.

Hola niño.

Me giré y Ran me observó.

Este niño…, ¡pero que lindo es! —y me abrazó.

Ran, tengo una idea, ¿podrías quedártelo unos días? Es el primo de Shinichi y sus padres están en el extranjero.

Claro, le preguntaré a mi padre pero seguro que acepta—. ¿Como te llamas?

Shin…, digo, ehh, ah…, Co…, Conan, Conan Edogawa.

¿Conan…, Edogawa?

Mientras tanto…, en otro lugar…

Dos personas estaban en un cuarto sin apenas luz.

¿Estás seguro que era Sinichi Kudo al que le dieron el veneno? —una voz joven.

Sí. —una voz gruesa.

No puede ser…

Lo siento…

¡¡No!! ¡¡Joder!! —gritó el de la voz más suave.

Escucha, descubrió la organización, no podíamos hacer nada.

Una tercera persona entró en el cuarto.

Además, no murió sin haberse divertido jajajaja. —la voz de Gin.

Gin, ¿a que te refieres?

El hombre de negro se acercó a otro de negro al cual no se le veía la cara.

Digamos que…, se fue dándome su virginidad jajaja.

¿Como? —preguntó el joven incrédulo.

Le follamos, Vodka también, fue divertido, tenía un buen culo.

Un puñetazo recibió Gin de parte del joven, e inmediatamente después, Gin se incorporó y le apuntó con un arma.

Te perdonaré porque eres el favorito del jefe, pero la próxima vez estás muerto.

Gin se alejó y cerró la puerta.

¿Estás loco? No vuelvas a hacer eso.

Ran y yo íbamos caminando hacia su casa, era de noche, luna llena…

Oye Conan… —me preguntó Ran

¿Si?… —debo acostumbrarme a este nombre…

¿Te gusta alguien?

¿Como?

Alguna compañera del colegio…

No…, nadie…

A mi sí, me gusta mucho un chico.

Eh…, no será…, ¿ese Shinichi que estabas buscando antes?

Ran se me quedó mirando un rato como dudando.

¡Si! Se mete conmigo desde pequeño, es pretencioso, es un maníaco de los detectives, pero confío en él, es valiente y guapo, ¡¡me encanta!! ¿Pero no se lo digas a nadie vale?

No… —dije avergonzado.

Llegamos a casa y Ran me llevó a un cuarto.

Esta es la habitación de invitados, el tiempo que estés aquí este será tu cuarto, el que está durmiendo en el sofá es mi padre, bueno Conan me voy a la cama, mañana levántate temprano que te inscribiré en el colegio, ¿vale? Buenas noches.

Ran cerró la puerta y me quedé yo solo

Con una vida totalmente distinta, vaya día, sí, empezó dejándolo con Kaito y lo termine siendo un crío, joder.

Al día siguiente...

¡¡Buenos días!! Os presento a Conan Edogawa,  el nuevo alumno. —dijo la profesora—. Siéntate allí Conan, al lado de Mitsuhiko.

Hola, me llamo Mitsuhiko.

Hola, un placer.

Empezó la clase y vaya aburrimiento, en fin, debo fingir que soy un niño para que los hombres de negro no descubran mi identidad.

Profesora, ¿puedo ir al baño?

Claro Conan.

Me dirigí al baño, joder, este colegio era el mío cuando era un niño, quien me iba a decir a mi que volvería a ser alumno de el.

Entré al baño y cuando me disponía a salir alguien me cogió del brazo.

¡Hola!

¿Kid…, Kid??

¿Sorprendido?

Un poco…, ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado?

Te recuerdo que soy Kid, no hay nada que yo no pueda hacer, te seguí cuando te fuiste y tengo algunas preguntas que hacerte, ¿Qué hacías en casa de Shinichi y ahora en la de Ran?

¿Eh?…, esto…, bueno…, esque soy el primo de Shinichi, y me quedaré un tiempo en casa de Ran.

No sé…, eres muy parecido a Shinichi, solo hay una manera de descubrirlo.

Kaito me metió en el cubículo del baño y me empezó a manosear todo el cuerpo, me levanto la camiseta y me acariciaba el pecho, con cada caricia sentía su respiración en mi oído, yo agitado me excité y perdí el control de mis actos, me deje llevar por la lujuria que me provocaban sus manos en mi pene, al cual llegó y pajeó con libertad hasta meterse cada centímetro de mi pene en su boca, otra vez.

Esto no está bien…

Déjate llevar Conan, te gustará.

Kaito terminó de desnudarme y se volvió a meter mi pene en su boca y a succionármelo y mamármelo lentamente, mientras manoseaba mis huevos, mi respiración muy agitada me hacía sentir transportado a otra dimensión, un placer indescriptible.

Me vengo…, ahh…

¿Ya? Jeje era bueno…, pero nunca pensé que tanto…

Me empezó a succionar aún más y me empecé a correr en su boca, la cual sin preámbulos se tomo todo mi líquido caliente, lo saboreó y tragó mientras yo caía rendido, casi sin conocimiento, pero ahí no acabó la cosa, me encontraba de rodillas y Kaito se bajó los pantalones y los bóxer, acerco mi cabeza a su entrepierna.

Creo que te toca devolverme el favor, Conan.

Kaito me acerco aún más y yo sujeté su pene con mi mano derecha, un pene bastante grande, de unos dieciocho centímetros y de gran grosor, intenté meterme lo que pude en la boca y se la comencé a chupar y a lamer.

Succionando como él hizo al principio, aun no podía creer el sabor tan rico que tenía, era deliciosa, se la chupaba lentamente hasta que me agarró del cabello y me obligó a chupársela más rápido, lo que no me negué y eso hice, con cada lamida me la sacaba de la boca y chupaba sus huevos y volvía a metérmela en la boca.

Conan quiero hacerte mio. —Kaito me apartó de su pene y me dio la vuelta, me abrió un poco el culo y empezó a metérmela.

Ahh espera me duele…

Solo será al principio.

No estoy seguro Kid…

No te preocupes Conan, te gustará.

Kaito me agarró de la cintura y me fué introduciendo toda su polla en mi interior, a la vez que que mis gritos ahogados inundaban los baños, dsu polla atravesó mi esfínter y mi recto, una vez alcanzado la totalidad de mi interior y al no poder introducir más, se detuvo, unos segundos, y me besó el cuello, hasta que empezó a sacarla lentamente, sin sacarla del todo, volvió a introducirla en mi interior, produciéndome dolor y placer mezclado con gozo.

Conan…, que apretado se está dentro de ti…, se está tan rico…, eres delicioso…

Ahh si…, sigue…, soy tuyo Kaito…, solo tuyo.

Estuvo penetrándome durante un buen rato, fue aumentando la velocidad y la dureza de sus acometidas en mi culo, me agarraba bien fuerte mientras su pene me follaba el culo, estaba a su merced, era suyo, de nadie más, sentí como me daba bien duro mientras lu líquido bien caliente y espeso se introducía dentro de mi produciéndome un placer increíble.

Me desperté en una cama blanca…, la reconocía…, era la de Kaito…, me levanté y fui al baño a darme una ducha.

¡Al fin levantas!

¿Kaito? —me miré al espejo y... ¿era yo? Shinichi, pero..., ¿no fui encogido? No entendi nada...

¿Cómo dormiste amor?

¿Kaito…, qué ocurre?

Nada, anoche discutimos por lo de tu novia Ran y la mía, pero al final volviste a media noche y tuvimos sexo, nos estrenamos, ¿no lo recuerdas?

¿Qué…? No…, no me acuerdo…, pensé era Conan…

¿Quien? Ahh sí, mientras dormías murmurabas no sé qué de Conan.

¿Entonces fue un sueño?

Pues claro, relájate mi nene.

Kaito me besó el cuello abrazado a mi espalda mientras introducía una mano en mi entrepierna para masturbarme.

Te amo Shinichi.

Yo también Kaito, y nos fundimos en un beso.

Esto es una historia corta de una fantasía mía de cuando veía Detective Conan de pequeño, está corregida y editada para ajustarse gramaticalmente un poco.

Es una historia que escribí cuando aún era un criajo, por lo que siento si no es muy buena, solo quería compartirla!

(FINAL)

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Creado (2018), revisado, editado y mejorado (2025) por @TeenBoy

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