sábado, 11 de octubre de 2014

Jugando con Chucky - Capítulo 4 ''Amistad''

Capítulo 4 ''Amistad''

Lo miré y no pude evitar sentir cómo mi corazón latía más fuerte, desde que Chucky mencionó que sentía algo por Jacob, mis pensamientos no eran los mismos. ¿Realmente sentía algo por él?

Mira, seré claro... esta noche tienes que venir a mi casa. —dije, con un hilo de voz.

¿Por qué? —preguntó Jacob, frunciendo el ceño, dudoso.

Tienes que venir...

Si no me dices para qué, no pienso ir. —replicó con cierto enfado.

Pues, es que..., mira, iré al grano, es por Chucky, quiere conocerte...

¿Qué? —me miró sorprendido y luego se rió.

Un silencio incómodo se instaló entre los dos mientras él negaba con la cabeza y se reía en tono burlón.

Ah, claro, entiendo, en otras palabras, tú eres quien quiere que vaya, ¿no? —rió, sin creérselo.

No, joder, Chucky quiere...

¡Ya basta, Tomi!, ¡Habla claro! —su sonrisa desapareció de golpe.

¡Te estoy diciendo la verdad! ¡Chucky tiene vida y quiere conocerte!

Jacob soltó la pelota al suelo y la pisó con el pie.

Miró hacia el horizonte, pensativo, al final, suspiró.

Está bien, iré —dijo con firmeza.

¿En serio? —pregunté, sorprendido, pensé que me costaría mucho más convencerlo.

Sí, pero en la noche, por la tarde voy al cine con Diana. —me sacó la lengua, juguetón.

Volví a casa, mi madre ya estaba preparando la comida, almorzamos en silencio y después me encerré en mi cuarto a leer.

Chucky no se movía., nunca lo hacía cuando mi madre estaba cerca.

Al caer la noche, me fui a dormir, mi madre saldría de nuevo esa noche para trabajar, me acosté sabiendo que, muy pronto, todo cambiaría.

Sobre todo porque el Instituto estaba a la vuelta de la esquina, el lunes empezaban las clases.

Despierta, Tomi, ya es la hora. —la voz de Chucky me despertó.

Abrí los ojos lentamente, estaba de pie junto a mi cama, mirándome con una sonrisa retorcida.

Me incorporé y miré el reloj, las once en punto., me asomé por la ventana, Jacob estaba en su cuarto, leyendo con la luz encendida.

Bueno, llegó la hora... —susurré mientras cogía mi linterna del cajón.

Tranquilo, todo saldrá bien, me lo agradecerás... —dijo Chucky con una sonrisa de depredador.

Mis tripas se revolvieron, no quería que matara a Jacob, no quería que le hiciera daño, pero no sabía qué hacer, con mi linterna hice señas a Jacob.

Vi cómo Jacob cerraba su libro, apagaba la luz y salía por la ventana, bajó con agilidad desde el tejado y comenzó a caminar hacia mi casa.

Ya no hay marcha atrás...

Tranquilízate, Tomi —dijo Chucky, relamiéndose—. Todo saldrá bien.

Jacob subió por la enredadera, al llegar a mi ventana, me sonrió y se metió dentro.

¡Hola! —saludó alegre, vistiendo su pijama corto de color azul con estampado de estrellas.

Hola..., me alegra que hayas venido.

¿Estás solo? —preguntó levantando las cejas.

Sí, mi madre está de turno.

Saqué unas cuerdas del cajón y las dejé sobre la cama.

¿Y eso? ¿Fetiches ocultos? —rió al ver las cuerdas.

Son del proyecto de ciencias del año pasado, las usaré para atarte. —tragué saliva.

¿Hablas en serio? ¿Estás loco? —me miró incrédulo.

Pensé que te gustaría...

Vaya, no sabía que eras tan creativo. —Jacob estiró una cuerda, tanteando su resistencia—. ¿Quieres atarme y abusarme o qué?

No digas gilipolleces, no, es para..., otra cosa.

Se tumbó en la cama, relajado, le até las muñecas a la cabecera y los tobillos al pie de la cama, luego fui hasta Chucky, lo tomé entre mis brazos y lo coloqué al lado de Jacob, junto a la almohada.

Jacob, este es Chucky, ¿Recuerdas lo que te dije?

¿De qué coño va esto? ¿Vas a grabar una peli de terror o qué?

Entonces Chucky giró su cabeza, sus ojos azules se clavaron en él.

Hola, Jacobcito...

Jacob abrió los ojos con pánico, intentó soltarse, forcejeaba, las cuerdas comenzaban a tensarse peligrosamente.

¡Deja de moverte, mocoso de mierda! —gruñó Chucky, sacando su cuchillo y colocándolo en su cuello.

Jacob se quedó quieto, atemorizado.

¿Qué vas a hacerle? —intervine con voz tensa.

¡Silencio! —espetó, sin mirarme.

Jacob me miraba, suplicaba con la mirada, y yo..., no hice nada.

Vamos a jugar, Jacob, el juego se llama "Esconde tu alma", Y esta noche... tú eres el elegido.

Chucky comenzó a recitar palabras en un idioma que no conocía, colocando su mano sobre la frente de Jacob.

Yo quería golpearlo, aplastarlo con mi bate, arrancarle la cabeza, pero me quedé paralizado, me sentí inútil, un cobarde.

Tras unos minutos, Chucky se detuvo de golpe, gruñó y se levantó con rabia.

¿Qué pasó? —pregunté.

¡No ha funcionado! ¡Maldita sea!

¿Por qué? —insistí.

Pero Chucky no respondió. Salió del cuarto dando un portazo.

Corrí a desatar a Jacob, que estaba pálido y en shock, tras desatarle me dio un puñetazo tirándome al suelo.

¡¡Eres un hijo de la gran puta!! ¡No vuelvas a hablarme en tu puta vida, cabrón! —Jacob se incorporó y salió corriendo.

Lo que hice estuvo mal, pero si no lo hacía, Chucky nos habría matado a los dos...

Esa noche dormí con la puerta atrancada, cuando desperté, todo parecía normal, mi cuarto estaba ordenado, tenía el pijama puesto, Chucky no estaba.

Me duché en silencio, repasando todo lo ocurrido, al salir, encontré una nota en mi escritorio:

"Estoy en casa de tu amigo. Ven."

Me vestí rápido y salí, pero en el camino me crucé con lo peor, Joey y su banda.

Joey, Mark y Lucas. Los típicos bullys del pueblo.

¿A dónde vas tan rápido? ¿Tienes una cita, princesa? —Joey me detuvo, agarrándome por la camiseta.

Déjame en paz, no tengo tiempo para esto.

¿No tienes tiempo? Mira, dame todo lo que tengas. Ahora.

Sacó una navaja y me apuntó con ella al rostro.

Instintivamente la aparté..., y me cortó.

¡Aaah! ¡Imbécil! —logré soltarme en su desconcierto y salí corriendo.

¡A por él! —gritó Joey.

Corrí sin mirar atrás, crucé calles vacías, atravesé el parque y me escondí bajo un tobogán.

Allí, entre las sombras, esperé y esperé, no sé cuando tiempo, al final me quedé dormido sin darme cuenta.

Cuando desperté, el sol ya golpeaba con fuerza, niños jugaban cerca, me levanté, adolorido, y traté de volver a casa, pero desde la distancia vi a Joey y su pandilla rondando mi casa.

No podía volver, así que di la vuelta, trepé por la enredadera de la casa de Jacob y entré por su ventana.

Allí estaba Jacob, inmóvil, en su cama, tumbado.

Me acerqué, no reaccionaba.

Miré instintivamente a la estantería, Chucky estaba sentado.

Sonriendo.

(Continuará...)

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Creado (2014), revisado y editado (2025) por @TomiLobito

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ISBN Code: 9789403630106